Es una iniciativa financiada por la Conserjería de
Bienestar Social y Vivienda del Principado de Asturias y la Fundación Caja Rural, en la que
también colaboran Cáritas Diocesana, el
Ayuntamiento de Oviedo y la ONGD Psicólogos
sin Fronteras, que hace un seguimiento continuado de las unidades de
convivencia formadas .
Es un programa dirigido a dos colectivos: jóvenes
desplazados de su domicilio para cursar estudios y personas mayores de 65 años
que vivan solas (también matrimonios). La mecánica consiste en proporcionar
vivienda digna y gratuita a los jóvenes estudiantes con escasos recursos
económicos, con dificultades para desplazarse fuera de su localidad, al tiempo
que se pone remedio a situaciones de soledad de los mayores.
Entre las condiciones básicas que deben reunir
quienes lo soliciten, los estudiantes deben estar matriculados en la Universidad de Oviedo
o un Ciclo Formativo de Grado Superior en Asturias, no estar domiciliados en la
localidad donde cursan esos estudios y no tener un contrato de trabajo; las
personas mayores han de tener 65 años, vivir solos, disponer de una habitación
independiente en condiciones adecuadas y no encontrarse en situación de
absoluta dependencia. Ambas partes deben alcanzar acuerdos relativos a los diferentes
gastos de la estancia.
Alejandra y Tania.
¿Qué os parece el programa?
